
Entre los perros de guardia cabe citar al bulldog, dogo alemán (conocido como gran danés), fila brasilero, mastines -tibetano, mastiff, bulmastiff, napolitano, del Pirineo, leonés-, pastor húngaro, dogo de Burdeos y, según algunos autores2, el dálmata y el basenji. Las razas más difundidas para la defensa son el pastor alemán, Dobermann, boxer, ovejero belga de Groenendael, schnauzer gigante, Airedale terrier y rottweiler, y menos tradicionales, si bien óptimos en eficacia, ovejero belga de Malinois, american pitbull terrier -y su variante oficial, american staffordshire terrier-, Akita inu y sampson american bulldog.
Se trata de perros escasamente sociables, muy desconfiados, que en la defensa asumen el papel pasivo (por reacción, más que acción). Protectores del territorio, antes que de las personas. Dentro del espacio a su guarda, los ejemplares de este grupo se muestran recelosos, inclusive para con la familia del dueño, pero nunca agreden sin advertencia previa. Al advertir la presencia de un intruso, buscan alejarle del territorio a su cuidado (la huida los conforma) y, como tienen resto, preferirán no morder. En la función de custodiar bienes son óptimos e insobornables.
Los perros de guarda se distinguen por su temperamento vivaz -aunque serios-; no es necesario que posean un gran temple, pero sí condiciones para la vigilancia, más agresividad que combatividad, y autonomía de resolución, pues han de cubrir servicios a solas, sin un hombre conduciéndoles u ordenando el proceder en la emergencia.

Proponer tu RSS para Últimas Noticias
Otros Reportajes:
Los más comentados:
Calvicie: Cómo evitarla (3)
Robert Pattinson y Kristen Stewart juntos: la eterna duda (3)
Estrés: El mal de nuestra época (2)
Corbata: 100% elegancia (2)
Seductor: ¿nace o se hace? (2)



Estás en:



